La medina vivida: más allá de los monumentos, la vida real de cada rincón
Las arterias comerciales de la medina.
Los ejes principales conectan las puertas con los zocos y las plazas interiores.
El verdadero secreto de la medina.
Los callejones laterales son estrechos y silenciosos, con puertas cerradas que esconden patios interiores.
Puntos de descanso y encuentro.
Pequeñas plazas funcionan como puntos de descanso, encuentro y orientación dentro de la medina.
Cada barrio, su carácter.
Cada barrio tiene su propia personalidad: panadería, hammam, mezquita, fuente.
Zocos por gremios.
Los zocos se organizan por gremios: cuero, especias, telas, herramientas, joyería.
La hora marca el carácter.
La medina tiene un ritmo propio: silenciosa al amanecer, bulliciosa al mediodía, calmada por la tarde.